Los hospitales públicos de Aragón necesitan 700 enfermeras más de las que tienen en estos momentos, cifra que se eleva a mil si se incluyen también los centros de salud y los contratos de refuerzo en Atención Primaria. Son las cifras que ha calculado el sindicato de enfermería Satse, con las que la pasada primavera realizó una primera campaña de movilizaciones que va a tener continuidad tras el verano. En otoño, las enfermeras volverán a la carga para exigir a la Consejería de Salud del Gobierno aragonés que, ante el «grave déficit» de personal de enfermería que arrastran los hospitales y ambulatorios aragoneses, proceda de una vez por todas a ampliar las plantillas.«Vamos a retomar las reivindicaciones de cara al otoño», anuncia a ABC la secretaria de acción sindical de Satse, Ana Asín. Consideran que estas carencias de personal no pueden quedar en el olvido. Critican que pasan los meses y las soluciones no llegan. Pero, mientras esa situación no se resuelva, aseguran que se encargarán de mantener viva la reivindicación.
«Problemas serios»
Ana Asín insiste en que es un problema de envergadura, al que no se le presta la suficiente atención y que debe ser conocido por la población. «La falta de enfermeras puede causar problemas serios», advierte, y muestra su sorpresa por el hecho de que no se le haya puesto solución al déficit de personal de enfermería que hay en el sistema sanitario aragonés: «Todo el mundo tiene claro que, en un colegio público, la ratio no debe superar los 25 alumnos por aula y, sin embargo, ¿por qué no se tiene igual de claro que debe haber un tope máximo de pacientes por cada enfermera?», advierte Asín.
Satse defiende que, para prestar una atención adecuada, la enfermera de un hospital no puede tener a su cargo en el turno de día más de diez camas, más de diez pacientes ingresados; y no más de quince en el turno de noche. Si se trata de unidades de cuidados intensivos y salas de neonatos, este sindicato insiste en que cada enfermera no debería tener más de dos pacientes asignados. Sin embargo, Ana Asín subraya que, con las actuales plantillas, todo esto resulta imposible y el personal de enfermería se ve obligado a trabajar a un «ritmo insoportable» y nada deseable para dar una atención sanitaria de calidad.
También en centros de salud
Las carencias también se dan en los centros de salud, en las consultas de Atención Primaria, según los sindicatos sanitarios. Satse defiende que, en estos centros, cada enfermera no tenga asignadas más de 1.500 personas, más de 1.500 tarjetas sanitarias. Esto en el caso de adultos. Si se trata de pediatría, cada enfermera no debería tener a su cargo más de 1.200 tarjetas sanitarias.
Pero, hoy por hoy, son cifras ideales, alejadas de la realidad. Según Ana Asín, hay enfermeras que tienen asignadas más de 2.000 tarjetas sanitarias en centros de salud aragoneses. «Y, en las áreas rurales, hay centro en los que la propia Administración ha reconocido que hacen falta dos médicos y, sin embargo, sólo hay una enfermera», advierte la secretaria de acción sindical de Satse.
Los hospitales, uno a uno
Atendiendo el número máximo de pacientes por enfermera que defiende Satse, este sindicato ha calculado en cuántas plazas deberían aumentar las plantillas de los hospitales públicos aragoneses. En total, se deberían contratar a 698 enfermeras más. Casi la mitad, 311, harían falta para el Hospital Miguel Servet de Zaragoza. También en la capital aragonesa, el Hospital Clínico necesitaría 120 enfermeras más, 52 el Royo Villanova, 27 el de Nuestra Señora de Gracia y 20 el Geriátrico San Jorge. En el Hospital Obispo Polanco de Teruel harían falta otras 59 enfermeras, 22 más en el Hospital Comarcal de Alcañiz, 21 en el San Jorge de Huesca, 35 en el Hospital Comarcal de Barbastro y 31 enfermeras más en el Hospital «Ernest Lluch» de Calatayud.
R. PÉREZ ZARAGOZA
Publicado Lunes, 10-08-09 a las 10:35
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