martes, 15 de diciembre de 2009

Los enfermeros denuncian que dejar de recetar les devuelve a la ilegalidad

EL TSJA paralizó cautelarmente la aplicación del decreto de prescripción por el recurso de los médicos · Para el colectivo, esta actividad aliviará el sistema.
Los enfermeros han expresado de forma muy clara su reacción a la paralización del decreto de prescripción -que les autoriza a recetar ciertos productos y fármacos- por parte del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía: "Sería un golpe muy duro para la Enfermería que una ley tan ambiciosa y justa para el usuario como esta se parara. Sería una pena".Así de contundente se manifestó ayer el vocal en Granada de la Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria, Miguel Ángel Castro, que defendió a capa y espada el reconocimiento legal que supone el decreto. "Con esta paralización cautelar tras el recurso de los médicos volvemos a una situación de ilegalidad. Este decreto legalizaba una prescripción que se hace desde hace 10 o 15 años, como las vacunas de la gripe, vacunas escolares, curas; era legalizar la situación", indicó con motivo de unas jornadas provinciales que Asanec celebró ayer en Granada con la prescripción y la especialidad como temas principales de debate.Y es más, asegura que si finalmente se suspende y tienen que cumplir la ley actual a rajatabla, "bloquearíamos el sistema ya que el poder recetar liberaliza más la labor del médico y, sobre todo, beneficia al usuario. Si con cada cosa que necesitamos para la atención al paciente tenemos que tener una prescripción del médico, se bloquearía ya que gran parte de la cartera de servicios en Atención Primaria recae sobre el enfermero". De hecho, según Castro en el día a día de los centros sanitarios "no había ningún problema con los médicos. Es más, estaban satisfechos con la normativa, que es un avance. Lo ven lógico por el trabajo que se desarrolla día a día en los centros". Así, asegura que es más un problema de los colegios de médicos y los sindicatos que de los propios facultativos en el día a día, que no habían expresado rechazo sino todo lo contrario.No en vano, un aspecto fundamental del decreto es la colaboración entre el médico y los enfermeros ya que los facultativos autorizarían en último extremo la prescripción y estarían al tanto siempre de los productos indicados al paciente.Los enfermeros ven en este decreto una mejora en la atención al paciente y una ayuda a un sistema de por sí saturado por la cantidad de burocracia que soporta el médico. Es una ventaja más, como la receta XXI."Hasta ahora teníamos que funcionar como carteros con el médico trayendo y llevando recetas. Con este decreto, si un paciente en su domicilio necesita una sonda, pañales o algo para el dolor porque vamos a hacer una cura, lo lógico es que podamos mandárselo ya que tenemos conocimiento en farmacología", matizó el vocal de Asanec en la provincia.Además, Castro vuelve a incidir en que sólo quieren prescribir "los productos y fármacos que entran dentro del ámbito de los cuidados". El resto, reconocen, es cosa exclusiva de los médicos y no se trata en ningún momento de invasión de competencias.Hasta que el TSJA declaró la paralización cautelar de la aplicación del decreto, que se puso en marcha en septiembre, Salud había comenzado a dar los cursos previos imprescindibles para que los enfermeros recibieran los talonarios de prescripción. El Distrito Granada ya había dado muchos cursos y se habían repartido recetas. El distrito Metropolitano estaba empezando. Ahora, esperan que se desbloquee el decreto "y, si es necesario, realizar un análisis jurídico de mejoras, aunque este decreto nació de muchas reuniones con colegios y asociaciones profesionales". GranadaHoy.com

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